Las primeras cuatro palabras de la Biblia son: "En el principio, Dios". Este hecho es muy significativo porque indica que Dios tiene que ser el principio de todo aquello que valga la pena. En el caso que nos ocupa, da inicio a la Biblia, y el texto prosigue a tratar de la creaciòn del universo, mostrando que Dios, por supuesto, es el verdadero comienzo de todas las cosas.
Si tomas este pensamiento de "En el principio, Dios" y lo conviertes en la llave tonal de tu vida entera, habràs encontrado el secreto del èxito. Si haces de este principio la llave tonal de cualquier empresa tendrà que tener èxito (¡y asì serà!).
El problema con mucha gente es que la llave tonal en sì de su vida es "En el principio, yo". No siempre està consciente de esto. Como regla general, ni siquiera lo sospecha, pero el hecho queda.
La verdadera causa de la inarmonìa en el mundo es que muchos individuos, grupos y naciones piensan en tèrminos de "En el principio, yo".
El ponerte como el centro de todo sòlo puede traerte desànimo, depresiòn y fracaso. Trabajar con Dios como centro -no nominalmente sino de hecho- tiene que traerte el èxito, ya que Dios es Vida Creativa.
La Biblia dice: "Yo Soy Alfa y Omega, el principio y el fin"- lo primero y lo ùltimo. Esto quiere decir que allì donde Dios es el principio encontraràs que tambièn es el fin, que tu demostraciòn serà completa, perfecta y final.